La interconexión entre el individuo y el entorno
Muchas veces, los problemas de relaciones surgen cuando nuestra propia estabilidad se ve comprometida. Por ejemplo, la baja autoestima suele disfrazarse de dependencia emocional, llevando a que los conflictos personales sean recurrentes e intensos. Si a esto le sumamos periodos de estrés o problemas de motivación, es fácil caer en dinámicas donde la ansiedad y la tristeza persistente dominan el ambiente, afectando no solo los problemas de pareja, sino también el clima en los problemas familiares. Identificar estos trastornos emocionales requiere una mirada externa que valide nuestra experiencia sin juzgar.
